Aproximadamente, 2.300 millones de personas no cuentan con agua potable.

Juan García Blanch, en el centro, ha creado un revolucionario sistema de potabilización de agua a bajo precio. Foto: Prognalia

España, comprometida con la gestión sostenible del agua

Nuestro país es líder en la gestión sostenible del agua. Una prioridad que se ha visto reflejada en multitud de proyectos públicos y privados para la mejora del acceso a los recursos hídricos en todo el mundo.
03/05/2018

Aproximadamente, 2.300 millones de personas no cuentan a día de hoy con agua potable. “Es un problema que se arrastra desde siempre. Cogiendo las estadísticas desde hace décadas podemos ver que más de un 25% de la población mundial no tiene acceso a agua potable”, indica Juan García Blanch, director de Prognalia, compañía especializada en proyectos de resolución de servicios de agua potable, luz y energía en aquellos lugares sin acceso a los mismos.

García Blanch lleva cerca de 5 años en Bamako, capital de Mali, donde está desarrollando una planta envasadora de agua mineral en botellas PET y bolsas de plástico biodegradable. Además, se encuentra implantando un destacado sistema de potabilización acuífera de última generación, capaz de liberar en un 98-99% la contaminación del agua.

“Hicimos una demostración, aquí en Mali, ante el organismo estatal para la potabilización del agua, y se quedaron sorprendidos. Tanto, que el plan director que tenían para equipos de potabilización lo han homologado a este proceso”.

Simple, ecológico y barato

Se trata de un sistema muy sencillo donde el agua entra por un extremo y sale por el otro sin rastro de contaminantes. Es capaz de eliminar el hierro, la dureza cálcica, el manganeso, los nitratos… sin apenas necesitar mantenimiento.

“Hacemos una doble desinfección, instantánea por superoxidación al paso del agua y remanente por dosificación automática de cloro regulada permanentemente por un juego de sensores y controles. Lo que evita la necesidad de un técnico para hacer recalibrados diarios del equipo, y por tanto hace que sea idóneo para lugares donde no hay expertos disponibles. Basta abrir y cerrar el grifo”, indica.

Acabar con el cólera

Los resultados obtenidos hasta el momento han sido extraordinarios. “Acabamos con el cólera en un radio de 5 kilómetros desde donde estaba instalado el equipo, que es desde donde venían las familias a recoger el agua”, explica este asturiano.

Además, su consumo eléctrico es sumamente reducido y se alimenta de energía solar. “Hemos conseguido que funcione con 100-120 vatios/hora en contra de los sistemas de tratamiento de agua normales que utilizan 800-1.200 vatios/hora. Esto quiere decir que donde yo necesito un panel solar, ellos necesitan 10”. 

Por supuesto, este menor gasto energético conlleva un beneficio en su coste total. “Por el coste de una botella de agua mineral de un litro y medio se pueden obtener 13 bidones de 20 litros de agua potabilizada y en condiciones para el consumo humano”, puntualiza García Blanch.

El agua, una prioridad nacional

El proyecto emprendido por Juan García Blanch es uno de los más prometedores del momento, pero no el único nacido en nuestro país. Para España, la gestión del agua se ha convertido en una pieza fundamental dentro de la política de desarrollo, y desde 2006 se ha tornado en una de las prioridades de la política exterior española en materia de derechos humanos.

En este sentido, en 2009 se creó el Fondo de Cooperación para Agua y Saneamiento (FCAS) con el fin de ayudar a hacer efectivo el derecho al agua potable y el saneamiento hídrico en América Latina. Así, logrando movilizar un volumen de aportaciones de hasta 1.658 millones de euros, ha puesto en marcha 68 programas en 18 países.

Por su parte, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) proveerá de agua y saneamiento a 200.000 personas de áreas urbanas y periurbanas en Bolivia, a raíz de un acuerdo de cooperación junto con la Unión Europea y el Estado boliviano, al que se suma un crédito por parte del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Así, la cooperación española aportará 5 millones de euros que, junto con los 15,5 millones por parte de la UE, será la encargada de gestionar la totalidad de los fondos. Y será AECID la que lleve a cabo la planificación y la gestión de los recursos hídricos y del servicio de agua y saneamiento. Con este programa, ya son más de 100 millones de euros los que ha aportado la cooperación española a su Fondo de Cooperación para Agua y Saneamiento desde 2011.

Y quién no recuerda la Expo 2008 de Zaragoza, cuyo tema central fue precisamente el agua y el desarrollo sostenible. En ella se profundizó en temáticas como el cambio climático, la innovación para la sostenibilidad, la gestión responsable o el agua como recurso compartido, en un momento donde todas estas cuestiones comenzaban a despertar una creciente preocupación en la comunidad internacional.

Programas solidarios en África y América

También las empresas españolas son conscientes de la importancia del agua en el desarrollo de la sociedad moderna y la escasez de agua potable en amplias zonas del mundo. Por ello, multitud de compañías nacionales han implementado herramientas de apoyo para una gestión hídrica más sostenible.

Por ejemplo, en el sector de infraestructuras, FCC Aqualia, la tercera compañía privada de agua más grande de Europa y la séptima del mundo, contribuye a las buenas prácticas en cuanto al ciclo del agua a través del Plan Director de Responsabilidad Social Corporativa, que responde a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Esta compañía ha sido elegida como una de las mejores empresas de gestión del agua en el mundo durante la gala Global Water Awards. Su distinción reconoce el desempeño de la empresa española y destaca la importancia de los resultados económicos alcanzados por la compañía en 2017, que ha logrado cifras récords, además de haberse adjudicado grandes contratos en países como Egipto, Panamá, México, y Omán, entre otros.

Por su parte, Ferrovial comenzó en el año 2015 con el cálculo de su Huella Hídrica en base a los principios de The Water Footprint Assessment Manual (WFM) de Global Water Tool (GWT) y GRI-G4, relativos al impacto sobre el recurso hídrico y la gestión de la vegetación, calidad y accesibilidad al agua.

En 2016 su consumo de agua reciclada y reutilizada ascendió a más de un millón de metros cúbicos. Un hito que se suma a los 18 programas en 7 países, en colaboración con 12 ONGs españolas, que ha realizado para la mejora y ampliación de la cobertura y el acceso al agua potable en África y América Latina. En total, se estima que Ferrovial ha realizado una inversión de 4,5 millones de euros y que 190.000 personas se han beneficiado de sus servicios de agua segura y saneamiento básico.

También destacamos el papel de IDOM, que coordina cuatro de siete proyectos  que Empresas Públicas de Medellín (EPM) desarrolla en el Valle de Aburrá, para mejorar la gestión del agua potable. De esta manera, más de 11.700 familias, establecidas en zonas vulnerables, se podrán beneficiar del suministro de agua. El proyecto tiene como objetivo gestionar de manera integral el agua no contabilizada, promocionar un uso eficiente de los servicios públicos domiciliarios y mitigar el riesgo por el uso irregular de los mismos.

La energía, con el agua

Endesa ha fijado una serie de objetivos sobre la reducción del consumo de agua tanto en sus instalaciones de generación de energía como en sus oficinas. La compañía ha sido reconocida por el Índice Carbon Disclosure Project (CDP)  en la categoría de “Water”, obteniendo la calificación de A- por su buena gestión del agua en el desempeño de su actividad y como empresa líder en la lucha contra el cambio climático.

Repsol ha reforzado su gestión del agua en todas sus instalaciones y actividades desde 2012. Para ello aplica prácticas y estándares ambientales enmarcados dentro del Plan de Sostenibilidad que elabora cada año.

Una de sus herramientas es la Repsol Water Tool (RWT), que permite obtener una visión detallada de la gestión del agua y de los riesgos asociados en cada instalación. Esta aplicación es tan eficaz que Repsol ha cumplido el 95% de las líneas definidas sobre este asunto para el periodo 2015-2020.

Menor consumo y reutilización

En el sector agroalimentario, Pascual se ha propuesto reducir su consumo en un 20% de cara a 2020. Un reto totalmente factible para la firma española porque a finales de 2017 ya había conseguido disminuir su dependencia  en un 15,54%. Conjuntamente, la compañía participa en el proyecto europeo “EnergyWater”, que busca mejorar la competitividad de las empresas del sector industrial reduciendo en un 20% su gasto energético en los procesos industriales relacionados con el agua.

El Pozo está llevando a cabo programas de concienciación y formación continua de su personal, además de mejoras técnicas que favorezcan la reutilización del agua. De tal modo, los recursos hídricos que utiliza la corporación son depurados para su reutilización en el riego agrícola.

Florette lleva a cabo políticas y planes anuales de gestión del agua para minimizar su consumo mediante diferentes técnicas como el riego por goteo, sistemas de aspersión o programadores de regadío.

Dentro del área hotelera, NH Hotel Group ha reducido un 31% su gasto de agua gracias a las medidas sostenibles implantadas por la compañía. La cadena lleva más de 10 años apostando por tecnologías ecoeficientes,  así como por sistemas de depuración y recuperación de aguas. Además, los hoteles NH desempeñan diferentes estrategias para concienciar a sus clientes en el ahorro de agua a través de, por ejemplo, señalizaciones.